Una de las lesiones más temidas por el deportista: La tendinitis

La tendinitis, un término muy ligado al deporte, es una inflamación de los tendones debido a esfuerzos repetidos, o como se denomina en terminología médica: “Inflamaciones por microtraumatismos repetidos”.

 

Las tendinitis se dan en todos los deportes, pero cada uno predispone al deportista a que se lesione en distintos tendones.
Cuando el tendón no se recupera bien y es sometido a inflamaciones repetidas se produce la tendinosis, una degeneración del tendón, es decir, el colágeno del tendón se ha deteriorado y no es capaz de realizar su función, lo que provoca dolor, incapacidad funcional e incluso en ocasiones se deteriora tanto que se puede llegar a romper.
La tendinitis crónica (tendinosis) es muy temida por los deportistas, ya que es una lesión que les puede apartar de la práctica deportiva durante una larga temporada y también por ello es una lesión que se ve sometida a todo tipo de terapias: desde fisioterapia a infiltraciones con cortisona, terapias biológicas e incluso cirugía.
Cada deporte se caracteriza por la lesión de unos tendones más que otros. En el caso de los corredores, y sin especificar por disciplinas, los tendones más propensos a lesionarse son el tendón de Aquiles, tendones peroneos y tendón tibial posterior, ya que estos tendones son sobreutilizados con mucha intensidad y de manera repetida en el gesto de la carrera. 

La lesión de estos va a estar muy relacionada con el tipo de pisada, el tipo de terreno, la falta de calentamiento y estiramientos, falta de trabajo de fuerza, deshidratación, disbalances musculares, retracciones musculares y otros muchos factores que pueden intervenir en el desarrollo de la lesión y que deberemos de tener en cuenta a la hora de poner un tratamiento que contemple el mayor número de aspectos corregibles, no sólo la regeneración o reparación del tendón.

 

¿Cómo puedo saber si tengo una tendinitis?

 

El dolor suele ser matutino o tras períodos de reposo y cede cuando se calienta el tendón, es decir tras unos minutos de caminar. Es muy frecuente que los corredores de largas distancias refieran dolor al iniciar la carrera, que llegue a desaparecer casi en su totalidad al inicio de la carrera y cuando lleven unos cuantos kilómetros empiece de nuevo, aumentando tras la carrera cuando el tendón se ha enfriado.
En el caso del tendón de Aquiles, se puede observar una inflamación o engrosamiento muy localizado en el vientre tendinoso.

 

Diagnóstico

 

La exploración del especialista será fundamental para identificar cuál es el origen de la lesión, descartando posibles factores mecánicos como pudiera ser una pisada pronadora, un acortamiento de los gemelos u otra posible causa que haya favorecido la tendinitis o tendinosis, para así poder corregirlo, ya sea con estiramientos, órtesis plantares o ejercicios específicos (como los excéntricos); en definitiva, corregir la mecánica para disminuir la carga de trabajo del tendón.
Esta exploración deberá complementarse con pruebas de imagen, siendo la ecografía una prueba muy específica y con una alta resolución para el diagnóstico tanto de la tendinosis como de la tendinitis. De esta manera, se puede comparar con el lado sano e incluso hacer un seguimiento evolutivo.

La resonancia magnética nuclear (RMN) es importante en casos de inexperiencia con la ecografía o si persisten dudas diagnósticas.

 

¿Cuál es el tratamiento más efectivo para la tendinitis?

 

Desgraciadamente ningún tratamiento nos garantiza el 100% de resultados satisfactorios pero, si conseguimos corregir el mecanismo lesional, las probabilidades de éxito son altas.
En nuestra experiencia, la corrección de la pisada mediante el uso de ortesis plantares o plantillas a medida son un elemento importante y van a ser fundamentales en el tratamiento de las tendinopatías en el pie.
Pero cuando el tendón está deteriorado y se asocia una inflamación o una degeneración crónica, la plantilla por sí sola en ocasiones no es suficiente, por lo que en clínica Avanfi lo asociamos a infiltraciones con Suero Autólogo Condicionado, una evolución del Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC).La sangre se pone en contacto con unas perlas de cristal que genera Factores de Crecimiento, igual que en el PRFC, pero también grandes cantidades de la proteína IL-1ra, que es el principal anti-inflamatorio natural de nuestro organismo. Esta combinación de Factores de Crecimiento y proteínas anti-inflamatorias la hace especialmente una terapia muy efectiva y potente, tanto para regenerar el tendón como para desinflamarlo.


Fuente

 

Biosports
Una de las lesiones más temidas por el deportista: La tendinitis

La tendinitis, un término muy ligado al deporte, es una inflamación de los tendones debido a esfuerzos repetidos, o como se denomina en terminología médica: “Inflamaciones por microtraumatismos repetidos”.

 

Las tendinitis se dan en todos los deportes, pero cada uno predispone al deportista a que se lesione en distintos tendones.
Cuando el tendón no se recupera bien y es sometido a inflamaciones repetidas se produce la tendinosis, una degeneración del tendón, es decir, el colágeno del tendón se ha deteriorado y no es capaz de realizar su función, lo que provoca dolor, incapacidad funcional e incluso en ocasiones se deteriora tanto que se puede llegar a romper.
La tendinitis crónica (tendinosis) es muy temida por los deportistas, ya que es una lesión que les puede apartar de la práctica deportiva durante una larga temporada y también por ello es una lesión que se ve sometida a todo tipo de terapias: desde fisioterapia a infiltraciones con cortisona, terapias biológicas e incluso cirugía.
Cada deporte se caracteriza por la lesión de unos tendones más que otros. En el caso de los corredores, y sin especificar por disciplinas, los tendones más propensos a lesionarse son el tendón de Aquiles, tendones peroneos y tendón tibial posterior, ya que estos tendones son sobreutilizados con mucha intensidad y de manera repetida en el gesto de la carrera. 

La lesión de estos va a estar muy relacionada con el tipo de pisada, el tipo de terreno, la falta de calentamiento y estiramientos, falta de trabajo de fuerza, deshidratación, disbalances musculares, retracciones musculares y otros muchos factores que pueden intervenir en el desarrollo de la lesión y que deberemos de tener en cuenta a la hora de poner un tratamiento que contemple el mayor número de aspectos corregibles, no sólo la regeneración o reparación del tendón.

 

¿Cómo puedo saber si tengo una tendinitis?

 

El dolor suele ser matutino o tras períodos de reposo y cede cuando se calienta el tendón, es decir tras unos minutos de caminar. Es muy frecuente que los corredores de largas distancias refieran dolor al iniciar la carrera, que llegue a desaparecer casi en su totalidad al inicio de la carrera y cuando lleven unos cuantos kilómetros empiece de nuevo, aumentando tras la carrera cuando el tendón se ha enfriado.
En el caso del tendón de Aquiles, se puede observar una inflamación o engrosamiento muy localizado en el vientre tendinoso.

 

Diagnóstico

 

La exploración del especialista será fundamental para identificar cuál es el origen de la lesión, descartando posibles factores mecánicos como pudiera ser una pisada pronadora, un acortamiento de los gemelos u otra posible causa que haya favorecido la tendinitis o tendinosis, para así poder corregirlo, ya sea con estiramientos, órtesis plantares o ejercicios específicos (como los excéntricos); en definitiva, corregir la mecánica para disminuir la carga de trabajo del tendón.
Esta exploración deberá complementarse con pruebas de imagen, siendo la ecografía una prueba muy específica y con una alta resolución para el diagnóstico tanto de la tendinosis como de la tendinitis. De esta manera, se puede comparar con el lado sano e incluso hacer un seguimiento evolutivo.

La resonancia magnética nuclear (RMN) es importante en casos de inexperiencia con la ecografía o si persisten dudas diagnósticas.

 

¿Cuál es el tratamiento más efectivo para la tendinitis?

 

Desgraciadamente ningún tratamiento nos garantiza el 100% de resultados satisfactorios pero, si conseguimos corregir el mecanismo lesional, las probabilidades de éxito son altas.
En nuestra experiencia, la corrección de la pisada mediante el uso de ortesis plantares o plantillas a medida son un elemento importante y van a ser fundamentales en el tratamiento de las tendinopatías en el pie.
Pero cuando el tendón está deteriorado y se asocia una inflamación o una degeneración crónica, la plantilla por sí sola en ocasiones no es suficiente, por lo que en clínica Avanfi lo asociamos a infiltraciones con Suero Autólogo Condicionado, una evolución del Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC).La sangre se pone en contacto con unas perlas de cristal que genera Factores de Crecimiento, igual que en el PRFC, pero también grandes cantidades de la proteína IL-1ra, que es el principal anti-inflamatorio natural de nuestro organismo. Esta combinación de Factores de Crecimiento y proteínas anti-inflamatorias la hace especialmente una terapia muy efectiva y potente, tanto para regenerar el tendón como para desinflamarlo.


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